"Desde la industria, las condiciones son las de no poder acceder a este pedido", dijo ayer el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Carlos Lascurain, con lo que anticipó un escenario de tensión si el Gobierno decidiera avanzar con la medida.
La segunda consecuencia de la difusión de esa noticia en la edición de ayer de LA NACION fue la postergación del encuentro entre el ministro del Interior, Florencio Randazzo, y el secretario general de la CGT, Hugo Moyano. Se iba a realizar ayer, pero se pospuso por "problemas de agenda".
Moyano también se reunirá el lunes o el martes con el jefe de Gabinete, Sergio Massa. "Esa reunión está en pie y será planteado el tema", aseguraron a LA NACION en la Casa Rosada.
Moyano pedirá, además, fondos para las obras sociales e insistirá en mejoras para los trabajadores en el impuesto a las ganancias, como la reforma de la "tablita de Machinea".
Pero la preocupación principal del Gobierno pasaba ayer por el rechazo empresarial al suplemento de 500 pesos no remunerativo. La Casa Rosada simpatiza con la iniciativa de la CGT: podría paliar los efectos de la inflación en los bolsillos y evitaría reabrir las negociaciones paritarias por aumentos de salarios.
"La difusión de la noticia, sin acordar detalles, podría hacer caer el proyecto en la etapa que sigue, la más dura: la negociación con empresarios", confió una fuente oficial.
Las fuentes oficiales y la CGT aseguran que la medida no está definida y que fue una propuesta informal. Pero existió. Ahora habrá que ver qué efecto tiene la presión empresarial.
"Hay que tener mucha atención con lo que pasa con los mercados. Tenemos un socio que está devaluando su moneda", dijo Lascurain, en referencia a Brasil. Y añadió: "Hay momentos en que se puede y hay momentos en que no se puede".
Si bien LA NACION buscó otras opiniones, la mayoría de los empresarios desistió de referirse al asunto en forma pública. Pero muchos planteaban por lo bajo su preocupación por el contexto económico mundial, la menor actividad económica local, la reducción del consumo y una pérdida en la rentabilidad.
El diputado nacional del Frente para la Victoria y abogado de la CGT, Héctor Recalde, especificó que los aumentos no son un pedido formal de la central obrera que dirige Moyano para todos los trabajadores, sino para "algunos gremios cuyos sectores hayan tenido mayores ganancias".
Otros serían perjudicados. La noticia cayó mal entre los propietarios de consorcios de edificios, una amplia franja de clase media. Un incremento más a los encargados de edificios podría disparar un aumento adicional en las expensas. "Para nosotros, es imposible afrontar 500 pesos más. No somos empresas y, por lo tanto, no tenemos ganancias, como dice Recalde. Nuestros bolsillos están sobrepasados por tantos aumentos. Se incrementará la morosidad en el pago de expensas, que ya está en 50 por ciento", dijo a LA NACION Alicia Giménez, de la Unión de Consorcistas de la Republica Argentina (UCRA).
La pelea salarialRechazo de empresarios al adicional de $ 500
Advierte la UIA que no podría pagarlo
lanacion.com | Política | S?do 4 de octubre de 2008

No hay comentarios:
Publicar un comentario