sábado, 4 de octubre de 2008

Los principales problemas del campo.

1.- Precios máximos.- Desde la llegada de Guillermo Moreno a la secretaría de Comercio Interior, el Gobierno intervino sucesivamente los mercados de hacienda, granos y lácteos, con distintos mecanismos que siguen vigentes y en cuya definición la Secretaría de Agricultura fue irrelevante. El precio del kilo vivo de novillo se mantiene en los mismos niveles desde 2005 mientras en los supermercados y carnicerías los valores que pagan los consumidores se incrementaron. Aunque dejó de ser noticia, en el Mercado de Liniers sigue vigente la lista de "topes sugeridos".

En el caso de la leche, el cierre de las exportaciones de leche en polvo y quesos ordenado informalmente en julio por el propio Moreno, agravó -por el sobrestock- la caída de los precios al productor, que según los acuerdos vigentes deberían estar percibiendo $ 1,047, con costos promedio de producción de 99 centavos por litro.

Pero para el campo, el caso del trigo es paradigmático. Según los ruralistas, si se sigue como hasta ahora, la próxima cosecha del cereal será la tercera en la que los precios estarán distorsionados. En los años anteriores, el secretario Moreno llamó personalmente a los exportadores para que se retiraran del mercado cuando el precio de la tonelada superara los 370 pesos.

Además, desde hace seis meses, los mercados de futuros de granos y subproductos -que permiten a los operadores financiarse y tomar coberturas ante eventuales oscilaciones de los precios- no funcionan o lo hacen en el 25% de su volumen histórico. Según el presidente de la Sociedad Rural, "por la interrupción del funcionamiento del mercado de futuros que ocurrió durante la vigencia de la resolución 125 y el consecuente no aprovechamiento de los altos precios de los granos y oleaginosas el país dejó de percibir sólo por soja US$ 2000 millones: US$ 700 millones el Estado por lo que no recaudó por retenciones, y US$ 1300 millones los productores".

2.- Restricción de exportaciones. En este capítulo, la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca), a cargo de Ricardo Echegaray -que llegó al Gobierno de la mano del empresario kirchnerista Rudy Ulloa Igor- está jugando un rol central. Según el ruralismo, y también para varias fuentes de la agroindustria, Echegaray trabaja en estrecha relación con Moreno. La resolución 543 de la Oncca fijó plazos mínimos difíciles de cumplir entre el pedido de permiso y el embarque de la mercadería. Esos plazos pueden extenderse si se pagan por adelantado las retenciones.

3.- Retenciones a las exportaciones. Con la fuerte caída de los precios internacionales de los granos -que en los últimos dos meses promedia el 40%- y la suba constante de los insumos, las alícuotas vigentes redujeron sensiblemente la rentabilidad del sector, lo que impacta sobre todo en los pequeños y medianos productores. Ese segmento del agro reclama un esquema de segmentación que distinga escalas productivas y distancia respecto de los puertos.

4.- Ausencia de un plan agropecuario. Las políticas oficiales para el sector se centraron en el intento de controlar los precios internos de los alimentos mediante los derechos de exportación, restricciones a los embarques, intervención en los mercados agrícolas. En muy pocas de las decenas de reuniones que los sucesivos secretarios de Agricultura mantuvieron con el campo, se habló de temas concretos. La mayoría de esos encuentros sirvieron para retomar el diálogo roto en alguna instancia de protesta. En ese juego cíclico están ambos actores desde hace años.

5.- Olvido de las economías regionales. Estas producciones están alejadas no sólo del centro de poder en Buenos Aires sino también de la Pampa Húmeda, donde se concentra el corazón de la producción agropecuaria. El azúcar, los cítricos, el algodón y la yerba mate, entre otras actividades, padecen distintos tipos de problemas, incluso sanitarios, que -para el campo- no han sido atendidos por el Estado.
Nuevo paro agropecuario / Los reclamos del sector5 Razones del campo para volver a las rutas

Ante una sociedad urbana que no ve con buenos ojos el nuevo paro, el sector agropecuario se enfrenta al desafío de explicar por qué vuelve a la protesta después del histórico y desgastante conflicto por las retenciones móviles, del que salió vencedor

lanacion.com | Campo | S?do 4 de octubre de 2008

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